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estas accidentadas riberas del Duero-Douro se refugia también
una notable flora mediterránea dado que por sus características
los escarpes arribeños están libres de los rigores
invernales que azotan a las vecinas penillanuras. Por los cantiles
y en sus proximidades, tapizando los suelos o surgiendo de forma
inverosímil de los mismos berruecos graníticos aparecen
escobas, piornos, carrascos o cornicabras, tomillos, jaras y de
más porte, los enebros usados hasta ayer mismo en la farmacopea
popular. Y en los cauces de los arroyos que vierten sus aguas
al Duero, almezales, saucedas, alamedas, fresnedas,... y coronando
los altos, y en formaciones ralas, las encinas, robles, melojos,
alcornoques o castaños.
La notable biodiversidad de este enclave ha hecho que se le proteja
con la figura de Parque Natural.
El Parque Natural de los "Arribes del Duero" que abarca
un área de mas de ciento cincuenta mil hectáreas
en territorio español (las tierras fronterizas del occidente
zamorano y salmantino) y casi noventa mil en el vecino Parque
Natural do Douro Internacional. Esto supone en conjunto una de
las zonas protegidas europeas de mayor extensión. |
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