Los Arribes del Duero
       
Nuestro Pueblo  
         
La Posada
         
  Actividades  
       
Cómo llegar
       
    Galeria de fotos
       
      Reservas-contacto
               
 
   

Su edificio, proporcionado aunque sencillo está ejecutado con sillares de buena factura. Una airosa espadaña con dos cuerpos separados por una cornisa aparece coronada por un frontón sobre el que la ubicua cigüeña ha colocado su no menos monumental nido.
Junto a la iglesia, frente a la fachada sur, se encuentra la "mula", un especial verraco con un orificio para colocar tal vez unos cuernos postizos y unos ojos insinuados. El ídolo sigue desde esta su nueva ubicación los avatares de los vecinos de Villardiegua y da nombre a nuestra Posada Real.

 
Las gentes del lugar gustan de conservar costumbres y tradiciones, como las que impregnan algunas de sus celebraciones agrarias: la bendición de campos, en mayo, encantadora romería donde se lleva a los santos titulares sobres las andas, en una procesión precedida del blanco pendón parroquial y las coloristas pendonas, hasta el pago llamado "El Pendonico", donde los romeros meriendan disfrutando de unas vistas singulares pues desde allí se dominan las tierras vecinas en muchos kilómetros a la redonda.